

Domingo & Juan
Hay gente que piensa que una boda es firmar un papel, comer croquetas caras y aguantar a tu cuñado.
Luego ves a Domingo y a Juan.
Y te das cuenta de que no tienes ni puta idea de lo que es una boda.
Porque lo suyo no es un trámite. Es un “aquí estamos, nos ha costado llegar, pero nos vamos a comer el mundo juntos”. Sin filtros. Sin etiquetas. Con orgullo.
Se nota en cómo se miran, en cómo se ríen y en cómo, cuando suena la música, se olvidan de que hay cien personas mirándolos.
Si vas a querer a alguien, hazlo así. A lo grande. Con valentía. O mejor no lo hagas.
Dale al play. Sube el volumen.
Y si te entran ganas de bailar, de besar a alguien o de casarte el fin de semana que viene, no me eches la culpa a mí.
La culpa es de ellos.
















